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MIAU MIAU: IA MÚSICA

MIAU MIAU: IA MÚSICA

Si bien sabía que la inteligencia artificial ya se estaba inmiscuyendo en todas las aristas de mi vida (y de la suya también), me rompió el corazón cuando vi y escuché que revivió a Kurt Cobain, maullando, cantando Come as you are del inolvidable Nevermind en un reel de Instagram, replicado también en TikTok. Así es cuando la tecnología puede llegar a doler. Sí, como fan acérrima del grunge, repito: doler.

De esto ha pasado un tiempo, y ahora la inteligencia artificial lo ha impregnado todo, a tal punto que un insólito “¿será real o será IA?” es algo que se nos escucha decir a todos al menos una vez al día. De nuevo, dolor. Y no solo me dolió a mí.

Fue noticia cuando Suno AI y Udio fueron demandadas por los sellos discográficos Warner Records, Sony Music y Universal Music Group, todos en una especie de pacto en contra de la IA, porque sí: se siente como una guerra. Y bueno, estas demandas y fallos no han terminado con, incluso, fallos a favor en la batalla que se está librando en Europa.

Pero hagamos un breve rewind, con lápiz Bic, girando la cinta del cassette, para darle una vibra analóga a esta lectura: ¿Qué son Suno y Udio? En palabras de ChatGPT–y bueno, es un blog que habla de IA, ¡por qué no usar IA!–, Suno y Udio son “plataformas de inteligencia artificial que generan música completa a partir de texto. Escribes una descripción (por ejemplo, "balada de rock alternativo sobre el verano, voz femenina") o pegas tu propia letra, y la IA produce una canción con instrumentos, voz cantada y estructura de tema.” 

Suno ya la conocía, porque en esta agencia, la agencia Roswell, trabajamos con ella, pero ojo, que la usamos con mucha prudencia y respeto. El departamento creativo se luce cuando tenemos que hacer un reel de temporada para Instagram, dígase una cueca para nuestro cliente Mercado Mayorista Lo Valledor, o una oda musical al Roaming en más de 100 países que ofrece WOM Empresas, interpretado por el doble de Fred Durst en un Lollapalooza Chile de una realidad paralela. Debo decir que éste último me llevó en una montaña rusa de cuestionamientos: ¿Está bien hacer esto? ¿Estamos incurriendo en plagio? ¿Le gustaría a Fred? ¿Acaso se sentiría orgulloso de nosotros? ¿Qué diría Kurt? Si finalmente fui yo la ofendida con la IA por transgredir a Nirvana, el cuestionamiento es completamente válido, y si soy purista con algo, es con la música y la creatividad en general.

Rewind de nuevo: volvamos a las plataformas que hacen música con IA.

Suno y Udio son las más populares, el top of mind cuando hablamos de generación de música a través de inteligencia artificial. Sin embargo, hay de todo y mucho más en la villa (¿o viña?) del Señor: ElevenLabs Music, AIVA, Stable Audio, SOUNDRAW, Beatoven (el corrector me acaba de corregir esto a “Beethoven”), Mubert, Moises, LANDR. De esta lista de otras plataformas de generación de música con IA, solo conozco ElevenLabs, porque también la usamos en Roswell, con prudencia y respeto. 

Si me pongo acuciosa, puedo intentar replicar una tabla que preparó ChatGPT con las principales características de cada una, y en mi ignorancia sobre estas cosas, me pongo en su lugar y creo que me gustaría saber un poco más de esta lista que parece una locura–habemos varios que solo pensaban que existía ChatGPT, Gemini, y tal vez algo que se llama Claude. Así está la cosa por estos días:

- Suno: puede hacer una canción completa, con voz y letra, a partir de un género en particular. Y hasta la produce. Wow.

- Udio: como Suno, pero permite mucha más manipulación humana. 

- ElevenLabs: genera música desde una descripción, que asumo que es un prompt. En lo personal, esto me suena mucho a Suno, así que si tiene tiempo, puede revisar este video, que yo no vi completo, pero explica la diferencia entre ambas plataformas.

- AIVA: compone piezas musicales, pero acá el foco es más cinematográfico. Pensemos en bandas sonoras de películas, de videojuegos, background music.

- Stable Audio: foco en creación y control del audio. Interesante.

- SOUNDRAW: por lo que leí, acá el target son los creadores de contenido, más conocidos como content creators. Si es un content creator, esta plataforma es para usted.

- Beatoven: ésta suena muy interesante. El foco de Beatoven es crear música adaptada a contenido audiovisual tipo “música de fondo”. Imagínese lo que se podría lograr con un cortometraje o TikTok de terror. Booh!

- Mubert: también interesante, ya que Mubert crea música libre de derechos, y los músicos que contribuyen con material se llevan una tajada de la torta cada vez que sus piezas son usadas en la generación de música. Bien ahí, Mubert.

- Moises: como el Moises de la Biblia separó las aguas, este Moises separa las pistas de audio de una canción. Para los músicos, piensen en stems.

- LANDR: no genera música, hace algo que considero aún más valioso. LANDR funciona como un estudio de producción impulsado por inteligencia artificial, con un productor IA que se encarga de mezclar, masterizar y hasta de distribuir la música.

Con esa lista damos por finalizado el repaso por las plataformas de generación de música con IA disponibles en el mercado, al menos, las más populares. Ahora, ahondemos un poco más.

El modus operandi de la inteligencia artificial es bastante simple; son sistemas que se entrenan con gigantescas cantidades de datos (texto, imágenes, audios, videos, código, etc.) para generar modelos de aprendizaje con alta capacidad adaptativa, capaces de emular, reproducir y “crear”– énfasis en las comillas– desde una respuesta para “¿Qué tan Libra soy si mi Luna está en Escorpión?”, hasta generar una canción maullada por Kurt Cobain. Parte de toda esa información disponible es audio, y en el caso de estas plataformas, esa es la base que usan para entregarle un resultado o producto al usuario. Todas las canciones que has escuchado en Spotify, en Youtube, en la radio Rock & Pop, todas son sujeto de uso de un Suno o un ElevenLabs, o de las otras plataformas de IA que están por venir. 

Ya. Suficiente de inteligencia artificial, plataformas, modelos y data. Hablemos de nosotros, los humanos.

Así como con casi todo, esto viene con protesta, y su nombre es “Is This What We Want?”, el álbum silencioso, como le dicen. Lo puede escuchar aquí o en su plataforma de streaming favorita. También puede comprarlo en vinilo aquí.

“Is This What We Want?” fue lanzado el 25 de febrero de 2025 por “1000 UK Artists”, en alusión a todos los y las artistas de Reino Unido en contra de los cambios propuestos por UK a la ley de copyright. Si bien la lista completa de esos 1000 artistas la puede encontrar en la página web del disco, algunos de los headliners son Damon Albarn, Kate Bush, Annie Lennox, The Clash, Jamiroquai, Tori Amos, Hans Zimmer (El Rey León, Interstellar…), y Sir Paul McCartney. Se tuvieron que unir los pesos pesados de la industria, porque la propuesta de cambios a la ley, que se hizo pública en 2024, autorizaba que las empresas de inteligencia artificial desarrollaran sus productos utilizando obras protegidas por derechos de autor de otras personas—música, obras de arte, textos y más—sin necesidad de obtener una licencia. Había que decir que no, y había que gritarlo con un disco de puro silencio, el que estoy escuchando ahora y parece más un disco experimental ambient/instalación sonora. Porque sí, es “The Silent Album”, pero se puede escuchar que suenan algunas cosas en el fondo. 

Si no trabajara en una agencia de publicidad, me hundiría en mi purismo y estaría ya mismo en la calle protestando o grabando mi propio álbum silencioso, pero la realidad es otra. En una agencia creativa, la inversión en este tipo de herramientas, usadas responsablemente, puede generar muy buenos resultados; los he visto en nuestro trabajo de todos los días, y les dejé dos buenos ejemplos más arriba con obras de naturaleza IA generadas por el gran departamento creativo de agencia Roswell. Las herramientas existen, ¿por qué no usarlas?... ¿Porque es IA? ¿Porque atenta contra la creatividad? ¿Porque no es real?

El problema con la generación de música con IA, para mí, no es ninguno de los mencionados arriba. La fricción que tengo con la inteligencia artificial, desatada por los miau de Cobain, tiene que ver con algo más profundo: cuando el responsable de crear es una máquina, el humano puede llegar a dormirse, porque el acto de crear deja de ser su responsabilidad y se transforma en algo que puede delegar casi por completo.

Una de las cosas que nos define como entes vivos de este universo es nuestra capacidad de crear, y si eso se pierde, nos perdemos todos. John Dewey lo dijo de manera prístina: “todo arte comunica porque el arte expresa”. Y nuevamente, somos los únicos seres vivos, al menos de este planeta, capaces de expresar. El arte es expresión, una de las manifestaciones más inherentemente humanas, y la música en todas sus formas, es la que mejor suena.

Tomando un break de hacer este blog, porque debo decir que me estresé cuando leí que tenía que escribir al menos 1000 palabras para que Google no lo descartara de la indexación por tener un SEO pobre, me metí a Instagram, el break de todo el mundo. Mi muy bien entrenado algoritmo me mostró un post de KEXP–tremenda radio de Seattle con buenísimas sesiones en vivo en Youtube, acá una favorita. El post al que aludo es en formato carrusel, con varias imágenes evocando música de muchas formas, con una sobreimpresión que dice: AI could never replace this. Estoy de acuerdo, pero me atrevo a decir también que en una agencia de publicidad con buenos profesionales creativos, la IA llega para potenciar el trabajo de un equipo completo, y en consecuencia, el trabajo de todos sus clientes. Eso sí, que no se nos olvide seguir siendo humanos, seguir jugando, seguir siendo responsables de nuestras ideas y apasionarnos por lo que esas ideas pueden llegar a convertirse, con o sin IA.

This article was created with ChatGPT final turbo eternity version.

Nah, mentira.